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EL VALS:
Todo parece indicar que el Vals tiene como antecesor un baile alemán que se llamaba ländler,
del que se tiene noticia a finales del siglo XVII. Este baile llega a Viena y evoluciona originando el baile
llamado waltzerische tänze. Cuando estos bailes llegan a España, algún castizo, ante la imposibilidad de
pronunciar eso que he escrito antes, le puso el nombre de waltz, y como podéis deducir vosotros mismos,
solo hacia falta ya, que otro ídem lo terminara por llamar vals, que es como nos ha llegado a nosotros.
En un principio este baile pasa por un verdadero proceso de persecución por la iglesia y los defensores de
la moralidad, que lo acusan de indecente, antihigiénico, tentador, desenfrenado y un largo etc. Para
“comprender” esta actitud hay que decir que el vals fue el primer baile de pareja, ya que hasta entonces las
parejas, como mucho, se rozaban las manos; a partir de ahora podían juntar sus cuerpos y girar y girar, hasta
que alguna de las danzantes, víctima del mareo tentador, caía en los brazos de su amado.
VALS CRIOLLO - PERICÓN: Después
de lo leído en Internet y lo que la vida me ha ofrecido, puedo resumir lo
siguientes datos: El vals tiene su origen en Alemania, y se extendió por todo
Europa, dándole cada país su aire particular.
Los emigrantes lo llevaron a America, y mezclándose mas o
menos, según los casos con el folclore local, dio origen a las distintas
modalidades: Ranchera o vals Mejicano, Vals Criollo Peruano, Vals Criollo
Argentino, Pericón, y mas.
Posteriormente este vals de ida volvió a Europa nuevamente,
aquí en España a finales del Siglo XIX, y se le llamó también Pericón, y se
bailo en las Salas de Baile, en la actualidad esta forma de bailarlo esta
perdido o es residual.
Francesc Marimón, fue quien impulso en mi las ganas de saber
algo mas de esta manera de bailar el vals, Pericón, y me enseñó el paso. Pero no
lo había visto bailar nunca a una pareja y eso hacia que siguiera buscando. Por
fin una tarde de domingo delante del Corte Ingles en el
Portal de L'Angel, donde cada domingo se
organiza un baile curioso, llevado por un músico de calle Argentino, Hugo, con
mucha gente asidua y los que se añaden. Pues bien, volvamos al tema, una de esas
partes vi a una pareja del Perú bailando un Vals con un estilo particular, y por
fin entendí lo que Francesc Marimon me había tratado de enseñar.
He hecho dos grabaciones de esta pareja bailando en la tarde
de los domingos, y los puedes ver abajo en videos.
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| Datos sacados de: |
Hlm.Tango |
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La Real Academia Española
define al vals como un baile de origen alemán,
que ejecutan las parejas con movimiento
giratorio y de traslación. Se acompaña con una
música de ritmo ternario, cuyas frases constan
generalmente de 16 compases, en aire vivo. En
1810, el vals europeo se danza en Buenos Aires y
en Montevideo, con especial auge en los sectores
sociales más altos, reemplazando a las danzas
antiguas y conviviendo con otras formas nuevas:
polcas, shotis y habaneras.
La mayoría de los expertos ubican su nacimiento
en el Tirol y mencionan como antecedente “la
volte”, una danza también en tres tiempos del
siglo XII. Lo cierto es que en el siglo XIX se
populariza, toma su nombre definitivo y lo
encontramos en la ópera y en el ballet.
Los grandes maestros clásicos incursionaron en
el género creando verdaderas joyas musicales.
Valgan como ejemplo: Frederic Chopin, con su
recordado “Vals del minuto” entre otros, Johann
Strauss, con “Danubio azul” o el “Vals del
Emperador” y Piotr Chaikovski con “Cascanueces”,
“La bella durmiente” y “El lago de los cisnes”.
También podemos nombrar a Johannes Brahms, Emil
Waldteufel, Franz Shubert, Franz Liszt.
Esta forma musical adopta diferentes
características según la región donde se la
adoptó y así, podemos distinguir: el vals
alemán; el vals ruso, de ritmo más marcado que
aquel; el vals vienés o austriaco, llamado vals
a dos tiempos en referencia a su coreografía; el
vals americano, que denominan “Boston” y otros
muchos más.
En Latinoamérica, también adopta diversas
modalidades según cada país: el vals ranchero o
mejicano; el vals peruano, de pasos más cortos;
el vals criollo que en su desarrollo se
convierte en lo que algunos denominan vals
tango, por su orquestación en las formaciones
típicas, y así podríamos nombrar otros varios
ejemplos.
Ya en 1810, el vals europeo se danza en Buenos
Aires y en Montevideo, con especial auge en los
sectores sociales más altos, reemplazando a las
danzas antiguas y conviviendo con otras formas
nuevas: polcas, shotis y habaneras.
Cuando el pueblo comienza a expresarse con este
ritmo, nace el vals criollo, al principio en las
cuerdas de los payadores y enriquecido más
tarde, con el aporte de la inmigración. El
mítico José Betinotti es un ejemplo, con su vals
“Tu diagnóstico”, registrado por Carlos Gardel
en 1922 y recreado por Aníbal Troilo con el
aporte vocal de Francisco Fiorentino, en 1941.
Los músicos del tango lo incluyen en
sus repertorios, regalándonos bellísimas obras:
Gerardo Metallo: “Recordándote”, grabado por “La
Rondalla del Gaucho Relámpago”, en 1915, para
discos ERA.
Pascual De Gullo: “Lágrimas y sonrisas”, llevado
al disco por Eduardo Arolas en 1914,
convirtiéndose en un gran éxito en la versión de
Rodolfo Biagi en 1941.
Juan Maglio: “Orillas del Plata”, registrado por
su autor para el sello Odeon, en 1928.
José Felipetti: “Pabellón de las rosas”, que
está en el repertorio de innumerables
formaciones y que grabaran “La Rondalla del
Gaucho Relámpago en 1913 y Arolas en 1914.
Pedro Datta: “El aeroplano”, una de las primeras
grabaciones de Francisco Canaro con su trío,
para el sello Atlanta en 1915.
Roberto Firpo: “Noches de frío”, presentado por
el autor en solo de piano, en 1912, entre otros
muchos valses surgidos de su inspiración.
Rosita Melo: “Desde el alma”, posiblemente uno
de los más conocidos y grabados. Firpo lo
registra en 1920.
Vicente Romeo: “Un placer”, llevado al disco por
Firpo e Ignacio Corsini en 1922.
Anselmo Aieta: “Palomita blanca”, el más popular
del género, sus primeras versiones son la de
Canaro con Charlo y después con Ada Falcón, en
1929. Al final de ese mismo año, lo registra
Corsini.
Francisco Canaro, con incontables éxitos en este
ritmo, destacamos dos: “Corazón de oro” y “Yo no
sé que me han hecho tus ojos”. Asimismo,
Pirincho grabó valses europeos, entre los que se
destacan “Amor y primavera” y “Dolores”, ambos
de Emil Waldteufel.
Antonio Sureda: “A su memoria”, grabado por
Agesilao Ferrazzano en 1927.
Augusto Berto: “Penas de amor”, registrado por
el autor en 1913, para discos Atlanta.
Carlos V.Geroni Flores: “La virgen del perdón”,
que grabaron Gardel, Corsini y Ada Falcón, en
1929.
Francisco Canaro
Alberto Hilarión Acuña: “Temblando”, con las
destacadas versiones de Corsini en 1933, y
Aníbal Troilo con la voz de Fiorentino, en 1944.
Enrique Maciel: “La pulpera de Santa Lucía”, con
muchísimas grabaciones, la más famosa, la de
Corsini, en 1929.
Rafael Rossi: “Rosas de abril”, grabado por
Gardel en 1927.
Víctor Troysi: “El día que me quieras”, cuya
partitura menciona a su autor como el “Rey del
vals Boston”.
Entre otros valses muy difundidos podemos citar:
"Caserón de tejas" y "Esquinas porteñas"
(Sebastián Piana), "Absurdo" (Virgilio
Expósito), "Flor de lino" (Héctor Stamponi),
"Pequeña" (Osmar Maderna), "Amor y celo" (Miguel
Padula), "Bajo un cielo de estrellas" y
"Pedacito de cielo" (Enrique Francini y Stamponi),
"La serenata de ayer" (Manuel Buzón), "El viejo
vals" y "Tu pálida voz" (Charlo), "Gota de
lluvia" y "Romántica" (Félix Lipesker), "La
vieja serenata" (Teófilo Ibáñez), "Luna de
arrabal" (Julio César Sanders), "Me besó y se
fue" (José Canet), "Romance de barrio" (Anibal
Troilo), "Sueño de juventud" (Enrique Discépolo).
Un párrafo aparte merecen dos valses peruanos,
el primero "La flor de la canela" de la
compositora peruana Chabuca Granda, con la
inolvidable versión de Aníbal Troilo con Roberto
Goyeneche y Ángel Cárdenas, en 1957; segundo,
"Que nadie sepa mi sufrir", de autores
argentinos, registrado por Hugo del Carril en
1936 y por Alberto Castillo en 1953.
Gardel compuso algunos valses: "Ausencia", con
José Razzano y "Amores de estudiante", entre
otros. También sus guitarristas: "Añoranzas"
(José María Aguilar), "Rosa de otoño", "Al pie
de tu reja", "Tu vieja ventana" (Guillermo
Barbieri), "Noche de Atenas" (Horacio Pettorossi),
"Quejas del alma" (Domingo Julio Vivas).
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